miércoles, 3 de abril de 2013

Hijos de padres con cáncer


   

 

El cáncer es una enfermedad grave que irrumpe en la vida de la persona sin avisar y convirtiéndose en el centro de todo y de todos.  Por suerte la supervivencia y curación del cáncer aumenta cada año, pero su impacto a nivel emocional y físico es brutal sobre todo en las fases de diagnóstico y tratamiento (así como de las recaídas).


De todos es sabido, y mi experiencia como enfermero oncológico así lo corrobora, que este gran impacto no es sólo en el paciente, sino que también afecta a todo el entorno próximo: familia y amigos.  Y dentro de este entorno están los niños y adolescentes.

Entre adultos la comunicación puede ser compleja por las diferencias individuales y cómo era la relación previa que se tenía con esa persona, pero con los niños la dificultad aumenta.  El informar a un niño o adolescente de que una persona querida tiene cáncer (un padre o una madre, un abuelo o abuela, un hermano o hermana…) es muy complejo y, también por mi experiencia, hay cierta tendencia a la no información siempre surgida del instinto de sobreprotección y amor hacia el niñ@.

A continuación os expongo algunas pautas generales a tener en cuenta en la comunicación con los hijos de padres con cáncer.  Muchas de ellas provienen de mi experiencia como enfermero oncológico y psicólogo, otras están extraídas del libro de la psico-oncóloga Sonia Fuentes “El Silenci dels nens” (2013).  Sònia Fuentes i Sanmartín.  Editorial Claret. que os animo encarecidamente a leer si estáis interesados en el tema.

Pero la esencia os la puedo dejar resumida en la siguiente frase:  

“Sí, los niños tienen derecho y necesidad de conocer lo que está pasando a su alrededor”

Estas pautas son generales y tienen que adaptarse a cada situación y niño en particular, sobre todo teniendo en cuenta la edad, el desarrollo y las experiencias previas con enfermedades.

PAUTAS GENERALES

CUÁNDO INFORMAR?
  • Cuánto antes comencemos, mejor.  Los niños captan los pequeños cambios.
  • La comunicación es un proceso, no un acto. 
  • Mantendremos el canal de comunicación abierto a diario.

CÓMO INFORMAR?
  • Preguntaremos a los niños si quieren preguntar algo.  Responderemos a las preguntas que nos puedan hacer.
  • Contestaremos honestamente, lo que sepamos.  Si no tenemos respuesta se puede decir “no lo sé”.
  • Buscaremos ayuda profesional cuando la necesitemos.

QUÉ DECIR?
  • Dosificaremos la información.
  • Podemos no decir toda la verdad en una situación, o no decir nada.  Pero no se tiene que mentir a los niños.
  • Utilizaremos palabras sencillas, claras y breves.
  • No hace falta decir “cáncer”, pero sí “enfermedad”.
  • Importante situar físicamente la enfermedad.

QUÉ HACER?
  • Continuar con los “cuidados básicos”.  (Uno mismo o un suplente).  Mantener rutinas.
  • Tolerar los diversos estados emocionales.  Acogeremos y consolaremos sus emociones.   Legitimizar sus emociones: también es sano llorar juntos.
  • Informar a la escuela.
  • Dejar que se visite en el hospital (explicar antes cómo se encontrará al enfermo). Facilitaremos el contacto físico entre el paciente y el niño.  Fomentaremos las visitas hospitalarias y a centros residenciales.
  • Poner límites en las modificaciones de comportamiento del niño.  Pueden estar más irritables, más tristes, rebeldes o desinteresados.  Es necesario hablar con ellos, descubrir qué sienten y compartirlo.

1 comentario:

  1. Es muy dramático y muy difícil explicar a los niños estas situaciones, creo que un sexto sentido te dice como actuar en estas situaciones, a mi me funcionó pero el después del desenlace fatal yo creo que es aun peor por que tienes que interpretar y gestionar emociones y vives continuamente preocupandote por la salud mental de los hijos

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